Relato #3 Batalla bacteriológica, con Andreu Belsunces

Relato resultado del encuentro #4 dinamizado por Andreu Belsunces.

“Resulta que alguna entidad poderosa empieza a distribuir un virus que hace que la gente sea incapaz de leer sus propias emociones. Alguna gente, accidentalmente, termina contándole a otra gente lo que le pasa, y se dan cuenta de que sólo compartiéndolo con otras personas son capaces de ser conscientes de sus propias emociones. Descubren de que hay una especie de problema generalizado.

Esta gente empieza a mutar células con ingenieros, artistas sonoros, etc, y consiguen diseñar un tipo de sonido que dispersa el virus (a través de sirenas de policía hackeadas) a quienes no lo tienen pero escuchan el sonido. La gente no infectada por el-virus-que-impide-escuchar-tus-propias-emociones, cuando escucha este sonido, siente la necesidad de hablar con la gente aunque puedan escuchar sus emociones. Cuando todo el mundo va teniendo esta necesidad, van conectando con otras sensibilidades y apareciendo otras complicidades. De repente, la gente se encuentra de manera más cercana y desaparecen fricciones y bloqueos que nos impiden ponernos de acuerdo para alcanzar un mejor contexto.

Esto desata un cambio cultural. Nos empezamos a tratar de manera distinta. La gestión común de los recursos se vuelve masiva y todo el mundo tiene unos recursos mínimos asegurados para vivir. Así, todas tenemos más tiempo y se disipa la confianza que a veces nos separa. No hay líderes ni portavoces sino una redistribución de roles.

Mientras tanto, en cuanto los poderes fácticos heteropatriarcales y liberales se dan cuenta, empieza una especie de guerra no bacteriológica a través de inculcar miedo, provocar desigualdad en derechos y culpando a las personas sometidas a la precariedad. Generan ámbitos de cuarentena donde se patologiza la precariedad en una especie de feedback loop que compite contra el virus mutado.

Finalmente el virus se va estabilizando y termina desactivando las enzimas no bactereológicas de los poderes fácticos. Al estabilizarse, se produce una mutación masiva en lo afectivo humano y no humano. Cuando miramos atrás nos damos cuenta de nuestros errores y el mundo es un lugar diferente.”